“Caótica Ana”. Entrevista con Julio Médem.

Julio Medem

Julio Médem nació el 21 de octubre de 1958 en San Sebastián. Desde pequeño empieza a jugar con la cámara superocho que esconde su padre, y rueda escenas cotidianas que tienen como protagonista a su hermana Ana. Tras algunas colaboraciones en publicaciones varias, rueda finalmente sus primeros cortos en superocho.

Medem comienza en 1987 como ayudante de dirección, montador y guionista,  dedicado por completo al cine. En 1988 escribe y dirige el mediometraje Martín (1988). Su salto al largometraje lo hace con Vacas (1992), una original historia que merece el Goya a la Mejor Dirección Novel, además de diversos galardones en varios festivales internacionales. La obra cinematográfica de Medem es una de las más sólidas de la cinematografía española. Sus filmes poseen una poética personal cargada de lirismo y sensibilidad.

En el 2000 fallece su hermana Ana en un accidente de tráfico, que se dirigía a inaugurar una exposición. Este hecho sirvió para que en el 2007 estrenara la película Caótica Ana.

CAOTICA ANA.

Julio Medem

PREGUNTA.- ¿Todo el mundo habla del regreso de Julio Médem. ¿De verdad se había ido?

RESPUESTA.- Lo que estaba era preparando esta película y haciendo algunas cosas más. He actuado como productor y he probado a debutar como periodista, pero también he vivido con mi familia y mis amigos. Es que pasé un año de lo más difícil por la polémica de ‘La pelota vasca’…

P.- ¿Calló algo entonces que hoy quiera matizar?

R.- En ese momento callé mucho, por varias razones, porque estaba sobrepasado, dolido… Lo más difícil fue que no podía responder a todo. Fue tan desproporcionado aquello…

P.- ¿Hubiera querido dialogar con sus críticos de uno en uno?

R.- Me hubiera encantado. Les habría pedido que, antes de nada, vieran la película. Porque esa gente ni siquiera se planteó verla. Si no, nunca me hubieran llamado ‘asesino’ o ‘filoetarra’, ni habrían intentado retirar mi candidatura a los Goya… Yo aspiraba a que fuera un filme polifónico, porque yo no soy juez. Y fíjate lo caro que me salió el intento.

P.- El rodaje de ‘Caótica Ana’, en cambio, parece que ha sido tan hipnótico como la historia que cuenta…

R.- Cuando murió mi hermana, decidí que algún día rodaría algo así, basándome en alguien tan optimista y encantadora como era ella. También quise mostrar que el destino está sometido al azar y que, al fin y al cabo, todos estamos hechos del material de los muertos. De ahí el doble viaje que tiene lugar en la cinta: en el espacio, siguiendo a Ana por Ibiza, Madrid y Nueva York; y en el tiempo, volviendo a un pasado donde encontramos el caos.

P.- ¿Le dio vueltas al riesgo de contar con la debutante Manuela Vellés dándole la réplica a Charlotte Rampling?

cartel Caótica Ana.R.- Siempre quise contar con una actriz como Manuela, que una semana antes del ‘casting’ se había matriculado en una escuela de Arte Dramático. Alguien capaz de mostrarse como una niña, llena de espontaneidad, inteligente, optimista y, a la vez, con mucha dignidad. Manuela me ha reconocido más tarde que rodar ‘Caótica Ana’ ha sido la experiencia más ‘euforizante’ que ha experimentado, que nunca se había sentido tan feliz. Una sensación que llegó a contagiarnos a todos.

P.- Una vez dijo que no tenía certezas. ¿Ha cambiado de opinión?

R.- ¡Qué va! Sigo sin tener certezas sobre los temas importantes. En los más pequeños, no. Pero no tener certezas sobre algo es bueno. Nos hace mantener una relación más sana con nuestro entorno.

P.- En un proyecto tan marcado por las sensaciones y en el que la trama encierra una cuenta atrás, del 10 al 0, como en las sesiones de hipnosis, ¿qué cree que experimentarán los espectadores cuando salgan del cine?

R.- Ahí esta el dilema… Sólo sé que, casi seguro, el público acabará la película en estado de trance. Por eso recomiendo que esperen un poco para meditarla.

(Tomado del Mundo.es 2007)

 http://www.juliomedem.org/

 

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Asia Argento: La reina del “Dirty chic”.

asia argentoAsia Argento nació el 20 de septiembre de 1975, en el seno de una familia de actores y productores de cine italianos, es hija del afamado director de cine Dario Argento y de la actriz Daria Nicolodi, y es una de las actrices internacionales más solicitadas. Asia ha actuado en tres películas de su padre: Trauma (grabada en Estados Unidos), El Síndrome de Stendhal y El Fantasma de la Opera. 

Argento hizo su debut cuando contaba apenas con nueve años de edad en Sogni e bisagni de Sergio Citi (1985). En 1988, obtuvo el papel protagónico en Zoo, la primera película de Cristina Comencini e hizo parte del reparto de The Church, dirigida por Michele Soavi. Al año siguiente, interpretó a la hija de Nanni Moretti en Palombella rossa, escrita también por Moretti. 
La carrera de Argento despegó definitivamente con su participación en Le amiche del cuore, escrita y dirigida por Michele Placido, la cual le permitió cambiar sus interpretaciones de niña ingenua por otras más complejas y maduras. En Trauma, personificó a una joven anoréxica en busca del asesino de sus padres. 
El estilo absorto e intenso de actuar, propio de Argento, fue plenamente plasmado en Condonnato a nozze (1992) de Giuseppe Piccioni. En 1993, coprotagonizó en Perdiamoci di vista de Carlo Verdone, donde interpretó a Arianna, una niña físicamente discapacitada, un personaje difícil y complejo que la llevó a ganar el Premio David di Donatello a la Mejor Actriz (‘93-’94). De igual forma, actuó en el reparto internacional de Queen Margot, dirigida por Patrice Chereau (1993). 
En 1995, trabajó con Michel Piccoli en Compagna di Viaggio de Peter del Monte, que también la llevó a ganar un Premio David di Donatello y un Grolla d’oro. También en 1995, participó en Il cielo e sempre piu blu de Giuseppe Piccioni. 
En 1994, Argento se dio la oportunidad de dirigir dos cortometrajes: Prospettive (un episodio de la película De-generazione) y A ritroso. En 1996, dirigió un documental sobre su padre y en 1998 uno sobre Abel Ferrara, Abel/Asia, lo que le confirió el Premio del Festival de Cine de Roma. 
En 1997, realizó tres películas: English language B. Monkey de Michael Radford, filmada en Gran Bretaña; New Rose Hotel de Abel Ferrara, filmada en Estados Unidos; y Viola bacia tutti de Giovanni Veronesi, el cual fue un gran hit comercial en Italia. 
En 1999, dirigió el vídeo La tua lingua sul mio cuore, un documental llamado La scomparsa y tres videos llamados Loredasia para el famoso cantante italiano Loredana Berte. Ese mismo año, hizo su debut como directora de una película titulada Scarlet Diva, en la cual se desempeñó como actriz principal y autora. Scarlet Diva fue estrenada en Italia y a nivel internacional en Mayo de 2000. 
En el año 2000, Argento también personificó a Eponine en la versión épica en miniserie de Los Miserables, dirigida por Josee Dayan y protagonizada por Gerard Depardieu y John Malkovich, además participó en Les Morsures del l’aube de Antoine de Canes. En el año 2001, trabajó en la película Ginostra, dirigida por Manuel Pradal. También fue invitada especial en la exitosa cinta italiana 125 millioni di cazzote, dirigida por Adriano Celentano. Recientemente, actuó en la película La siren rouge, dirigida por Olivier Megaton. 
Asia Argento es, igualmente, la autora de muchos cuentos publicados en conocidas revistas como Dynamo, L’Espresso, Sette, Village y Max. Su primera novela, I Love You Kirk, fue publicada por Frassinelli Editrice en Octubre de 1999.

Su trabajo como actriz es notable es filmes como “Last days” de Gus Van Sant, “La tierra de los muertos vivientes”, de George Romero, TRIPLE XXX de Rob CohenB. MONKEY de Michael Radford, NEW ROSE HOTEL de Abel Ferrara, y LA REINA MARGOT de Patrice Chéreau.

Hizo su debut como directora en SCARLET DIVA en el 2000, que también protagonizó y escribió.

En el 2004, dirigió y protagonizó THE HEART IS DECEITFUL ABOVE ALL THINGS, adaptación del guión de la colección de cuentos cortos de J.T. LeRoy

 

 

La crueldad del demiurgo o el placer de la provocación: Tientos del morbo desbordado. Acercamiento crítico a la producción audiovisual de Jorge Molina.

Por: Rubens Riol Hernández y Ana María Socarrás.

El cine cubano desde la fundación del ICAIC, salvo escasas excepciones, se ha conformado con ser contemplativo y superficial. Es común en sus películas la representación de un realismo social, que en su afán de fidelidad a un referente contextual determinado, se vale de fingimientos que desvirtúan el modelo original, al tiempo que lo reconstruye sobre la base de historias cotidianas. Historias donde la ficcionalización se convierte en un resultado generalmente estéril, por repetir hasta el cansancio las mismas fórmulas conflictuales, que acontecen en nuestra vida diaria y que han sido llevadas y traídas muchas veces por nuestros directores a la gran pantalla.
Ese interés desbocado por querer conquistar la intrascendencia, apoyado en los pseudo-atractivos de un  monotema que se sabe al borde del abismo, hace pensar en la deficiencia imaginativa y creadora de nuestros cineastas. Quienes limitados a trabajar encendidamente sobre este tópico, descuidan el cine de género y no se atreven  a cruzar los límites impuestos por la tradición cinematográfica cubana -en cuanto a la gran variedad temática aún sin explorar se refiere-, que podría incluso reportar ganancias para nuestro cine, así como un eficiente diálogo entre el buen arte y el sano entretenimiento.

Muy a pesar de las privaciones financieras y tecnológicas que padece el cine cubano, resulta impresionante cómo la producción audiovisual independiente -que cuenta con menos posibilidades- ha logrado fortalecer el camino orientado a tratar temáticas disímiles. Desde el sabor de la independencia y el no compromiso con la oficialidad, los realizadores aprovechan para contar historias que ponen a prueba la tolerancia y el nivel de recepción de un selecto grupo de espectadores (entre los cuales circulan los materiales), deslizándose a veces de manera muy sutil por temas un poco escabrosos -pero interesantes-; sobre todo, porque muestran un mundo desconocido y escasamente representado o socializado. Algo que llama poderosamente  la atención es el alcance de estas obras, dentro de la delicada línea de la transgresión, si se analizan desde la modestia que transpiran sus producciones.

La obra de Jorge Molina, uno de los más atrevidos y provocadores dentro y fuera del contexto de esta creación alternativa, alcanza un lugar de considerable importancia por su sólida consistencia artística. Precisamente este ensayo pretende un acercamiento crítico a su producción audiovisual, basado en la trilogía: Molina´s Culpa (1992), Molina´s Test (2001) y Molina´s Solarix (2006), todos cortometrajes de ficción. Para este análisis haremos énfasis en el tratamiento del desnudo y las escenas de sexo, con vista a polemizar sobre el alto grado de pornograficidad contenido en su obra; aunque no solo abarcará este aspecto, sino todas las características de su trabajo que consideramos, contribuyen a fortalecer la imagen de un Molina rebelde y subversivo que representa dentro del contexto audiovisual cubano, uno de los pocos ejemplos del verdadero cine de culto.

Se busca al culpable

Jorge Molina

Cuando pensamos en un egresado –como director- de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, que cuenta con experiencias adicionales de  estudios realizados en una Academia rusa (Moscú), imaginamos a un artista comprometido con la institución encargada del desarrollo cinematográfico en su país. Sin embargo, Molina transita por un camino diferente, donde priman como temáticas: el sexo y la violencia extrema, distanciándose así de la línea discursiva que a través de los años ha sostenido el ICAIC.

Antes de concentrarnos a fondo en la poética de este director maldito, consideramos pertinente hacer una corta referencia a determinados elementos biográficos, que respaldan  las diferentes posturas asumidas por él en sus películas. Nacido en Santiago de Cuba (Palma Soriano), llega a La Habana para estudiar Educación y Bellas Artes. Este fue solo el comienzo de una larga trayectoria en el ámbito artístico, orientada después al mundo del cine, donde encontró el medio idóneo para volcar sus inquietudes más íntimas, que hoy podemos percibir en sus materiales como obsesiones que suelen disgustar a algunos y  fanatizar a otros.

Molina no se ha desempeñado exlusivamente como realizador, pues su carrera actoral es también  considerable. Esta vocación lo ha impulsado a trabajar en más de noventa cortos y seis largometrajes, siendo de esta forma el graduado de la EICTV más filmado en la historia de la escuela. Esto nos inclina a comprender su pasión desmedida por la imagen filmada, al punto de convertirse en una necesidad, el deseo de crear y representar realidades ficticias, donde de una manera u otra aparece su interpretación de las mismas.

Hay varios sucesos que lo marcaron desde muy joven y para toda la vida, estrechamente relacionados con la sexualidad; algo que se va a proyectar de manera consciente y se entroniza como tema o preocupación fundamental en sus realizaciones. A propósito de ello existen varias anécdotas, que reflejan claramente la génesis de su comportamiento y actitud con respecto al sexo. Entre ellas, aquella que habla sobre su primera filmación con a penas once o catorce años, cuando aún no poseía ningún conocimiento cinematográfico:

      “Un amigo me vendió una cámara de 8 mm por un precio ridículamente bajo… y comencé simplemente a filmarlo todo. Mis amigos solían escapar a un río cercano y yo empecé a filmarlos. (…) Es verdaderamente prominente en esa parte del país que las primeras experiencias sexuales sean con animales— yeguas, chivas, gallinas. Aventuras de adolescentes. Ese pietaje se perdió… ¡mis amigos están muy contentos por eso! Muy malo, pues podría haber sido un buen documento acerca de cómo es la vida adolescente en ese lugar”.

          Pero a Molina siempre le han visto rostro de culpable:

“Todos estos temas recurrentes como el sexo en mi obra, los relaciono con mi infancia. Yo era un niño tímido. Muy tímido. A pesar de que mi padre siempre fue realmente claro conmigo en lo referente al sexo, que es algo bueno y nada de qué avergonzarse. Siempre estuve obsesionado con las mujeres, mujeres desnudas. Cuando niño invertí muchas energías en conseguir pornografía, en particular, revistas pornográficas, que, a propósito,  son aún ilegales en Cuba. Cuando tenía dieciséis años fui arrestado por poseer revistas porno, llamaron a mis padres, tú  sabes, por tener gustos lascivos” 

          Una experiencia traumática define su relación con el sexo femenino:

“No pongo las escenas de sexo para que la gente diga: Vaya, qué tipo más loco está allá en Cuba. Todo lo que sale en mis películas proviene de un sentimiento precoz… una experiencia precoz importante que tuve en un naranjal siendo  adolescente púber, cuando una muchacha fue a besarme y yo huí de la escena. Las mujeres frecuentemente aparecen en mi obra como monstruosas y amenazantes.”

En sus películas el sistema de relaciones de un sujeto con el otro, y como tal, las escenas de sexo, son presentados de manera extremista. El placer está cada vez más cerca de la muerte, por las altas dosis de violencia empleada en la consecución del mismo, formando parte de un espectáculo sangriento, plagado de elementos lúgubres y transgresores que revelan la naturaleza oscura y los bajos instintos del ser humano.

Del universo intertextual

Molina incluye de manera aleatoria en sus películas referencias cinemáticas, cuyo resultado puede parecer ingenuo o un simple refrito de cintas de otros directores; pero, sin embargo,  le confieren una cualidad peculiar a su obra: Sólo quienes poseen una vasta cultura cinematográfica podrán percibir la fuerte voluntad de homenaje a determinados  parlamentos, planos y escenas de filmes clásicos dentro de la historia del cine. Lo cual denota su conocimiento enciclopédico del séptimo arte y su cercanía definitiva a la elaboración de un cine intelectual, donde maneja de modo consciente un complejo universo de citas, en consonancia con la manera postmoderna de construir el discurso artístico. Esto lo convierte en un cineasta de culto, apto solamente para un público restringido y selecto, dentro del espacio marginado del cine independiente,  que sólo tiene cabida en determinadas salas de exhibición y festivales de menor resonancia.

     El intertexto queda articulado en sus películas a partir de guiños evidentes al cine asiático, preferentemente el de Hong Kong; del cual asume su imaginación y libertad creativa. Siente igual afinidad por la estética del horror y entre los directores que cultivan este género, admira en mayor medida a Robert Wise, James Wale, David Cronenberg y Jodorowsky. Aunque no sólo se sirve de estas influencias; sino que asimila también los infrecuentes aportes del cine basura, hecho con el peor gusto y factura posibles, del cual aprende  justo aquello que no debe repetir en su obra. Otro de los modelos que sigue es el hardcore, incorporando algunos de sus códigos para conformar una suerte de erotismo pornográfico, en el que coincide la fisicidad icónica y hasta violenta de lo sexual en sus formas más aberrantes y degeneradas. Muchas veces esta intertextualidad adquiere matices burlescos, pues pretende parodiar determinadas situaciones, que aportan a su obra aquel tinte humorístico pocas veces ausente en el cine cubano.

“No creo realmente que tenga aún algún estilo. Mis películas son una acumulación de planos que me han gustado en otras películas. Desde luego, yo los llevo más allá del plano original: No transpongo simplemente el plano. Así es como definiría mi estilo si tuviera que hacerlo: un amor hacia la referencia. Para mí el cine es totalmente referencial.”

Tientos del morbo desbordado

La temática que prevalece en la poética moliniana, es una suerte de complementación entre el sexo en su búsqueda desesperada de placer y la violencia que conduce a situaciones límites, en que la muerte es una posibilidad inminente ante tanta agresividad. El acto sexual se muestra totalmente desinhibido, dejándose ver los cuerpos desnudos de modo integral, en encuadres muy cerrados que concentran la atención del espectador. A esto contribuye además, una ambientación muy sobria, donde se ponderan los accesorios estrictamente útiles a tono con las locaciones, que por lo general se desarrollan en algún espacio interior, donde se respira una atmósfera lúgubre, claustrofóbica, misteriosa, irreal o imaginada. Esos mundos tan diversos y al mismo tiempo específicos, por la exclusividad de su selección (el religioso, el fantástico o alucinatorio y el de ciencia ficción); y tan ajenos además a las historias tradicionalmente contadas por el cine cubano, contrastan de una manera muy violenta con el tipo de lenguaje verbal empleado por los personajes, que suele ser grosero y directo, fragmentado en parlamentos breves donde priman la obscenidad y la vulgaridad más ostensibles.

Enfrentando dos sujetos que proceden de modos de vida diferente, Molina´s Culpa -primera pieza de la trilogía y obra que le sirvió como ejercicio de graduación en la escuela de San Antonio a este director- se adelanta en presentarnos un mundo contradictorio, donde una fuerza dominadora se impone para desacralizar los hábitos supuestamente inquebrantables de un individuo esencialmente religioso, que idolatra la figura de Cristo. La prostituta se convierte en una amenaza para los principios del “curita” y pone en crisis su compromiso con el ídolo. Finalmente, éste sucumbe a la lujuria de ella, que lo incita al juego carnal. A raíz de ello su comportamiento sufre una transformación radical y arrepentido se convierte en un sujeto violento, llegando al extremo de acabar con una vida humana y profanar la imagen sagrada del Señor, demostrando mediante caricias su pasión homosexual.

En cuanto al tratamiento del lenguaje, al principio de esta historia, Basilio (Molina), uno de los personajes marginales que agrede al muchacho religioso en la calle, grita frases sumamente vulgares y agresivas, propias del bajo mundo, como: “El coño de la puta de tu madre es el que te tiene que preocupar” o “No te metas puta de mierda. (…) Si no me lo entregas te agrando el bollo hasta el pescuezo” le dice a la prostituta cuando trata de defender al joven en medio de la querella. La intención de provocar se hace evidente, tanto en los parlamentos, como en el exhibicionismo explícito, que trivializa el coito en la escena para ser vivido como pura genitalidad y placer egoísta en lugar de ser expresión sublime de afecto y amor recíproco entre ambos protagonistas, rozando los códigos elementales del  hardcore.

Resulta muy efectiva la alternancia de imágenes alusivas a la religión con los diferentes momentos del acto sexual (se muestra la penetración), logro de un montaje inteligente y sugestivo que deja entrever la transición experimentada por el personaje masculino (clímax de la obra), y que rememora  ciertos planos empleados por Buñuel en sus películas. Este material cuenta con una gran solidez artística alcanzada por su elevado nivel de síntesis, el juego coherente con la intertextualidad, una fuerte carga simbólica y el cuidado extremo en la narración, teniendo en cuenta la riqueza expresiva de cada uno de los detalles, que aportan a la historia una rica plasticidad visual que la sustenta. Con este filme, Molina se inicia en el espacio de la libre expresión, asumiéndola como una postura existencial que lo convierte en creador subversivo, aislado del conjunto de artistas designados para encaminar el cine cubano y relegado a la fila de los “culpables”, precisamente por ser portador de la diferencia.

“Molina´s Culpa apareció en varios festivales nacionales con mucho éxito. La gente estaba sorprendida con ella, no pensaban que un cubano hiciera algo como esto. En Camagüey la Iglesia Católica escribió una carta de protesta a  un importante crítico después que él la exhibiera en el Taller Anual de Críticos de Cine Cubanos. Pero yo dije: “¡Miren, yo no creo en Dios, no puedo ser culpable!”

molina\'s testMolina´s Test es un ensayo que parodia el imaginario del cine de horror, valiéndose de los estereotipos creados por el género. Así, se puede adivinar el desenlace de la trama por los procedimientos tan obvios con que se van construyendo las situaciones, recreadas a partir de un ambiente misterioso, sostenido por la tensión entre apariencia y realidad; de manera que en ocasiones se diluyen el tiempo y el espacio, evocando una atmósfera amenazante e inestable. Otras referencias burlescas que conforman la historia, provienen del cine asiático, que introducen una visualidad diferente dentro del contexto audiovisual cubano. Aunque por las altas dosis de humor con que se alude a estas citas, y ciertos visos de la realidad cotidiana desalentadora de la vida en Cuba —el jineterismo y la inestabilidad económica-, es fácilmente identificable con la sensibilidad  nacional.

Una pareja de jóvenes enamorados busca desesperadamente un motel para poder “templar como ratas”, de pronto el auto se descompone y se encuentran desorientados en medio del bosque, oportunidad que aprovechan para saciar sus deseos carnales. Primeros planos muestran el acto sexual sin reproducirlo de manera tan evidente como en el caso de Molina´s Culpa. Es una escena ligera, sin grandes pretensiones exhibicionistas; pues se trata de dos amantes que se entregan del modo  más convencional. Indudablemente al director no le interesa explotar la unión corporal de ambos personjes en ese instante, porque una vez más desplegará la desnudez ligada a un mundo caótico, en el momento clímax del filme.

Pero la verdadera tensión comienza cuando llegan a una pagoda china en medio de la noche, donde habitan dos personajes enigmáticos y lascivos que le ofrecen hospitalidad. Allí todo es extravagante, sus atuendos, los decorados y hasta las actitudes de los anfitriones, que se proponen demostrar a sus visitantes que el verdadero amor no existe,  a través de un juego macabro al cual le preceden ciertos pasajes que escandalizan por las prácticas sórdidas de Madame Tsu y el Señor Wong. Estas escenas, donde  la zoofilia, el sadomasoquismo y la homosexualidad femenina forman parte de un mundo grotesco, estimulado por la  alucinación, conducen a la joven pareja a un viaje interior que revela todo el horror, la ambivalencia de la intimidad y el miedo a la traición. Acto seguido, aparecen sus cuerpos totalmente desnudos, para ser torturados de la manera más sangrienta. La humillación y el dolor se convierten en las únicas vías para transformar sus convicciones, llegando a desear la muerte del otro e invalidando el supuesto amor que sentían. El pesimismo de Molina se deja entrever con esta solución catastrófica, donde el amor pierde su aura espiritual y humana, para salvarse en una decadente individualidad.

Entre la ciencia-ficción -tendiente a la comicidad- y el sexo cuasi pornográfico se desarrolla el último corto de esta trilogía: Molinas´Solarix. Una pareja de desconocidos coinciden en un refugio donde asumen el coito como una estrategia para restaurar el mundo amenazado por los alienígenas. En este afán optan por el placer desmedido, ante la inminente desaparición de la humanidad. En cada uno de los rincones de aquel lugar oscuro -provisto solamente de un par de muebles y una escalera- emprenden el sexo de manera ardiente y sucesiva, en un despliegue de posiciones, que hacen pensar en la eliminación del factor sentimiento, pues esta experiencia aparece vinculada estrictamente al disfrute, sin que medie ningún tipo de emoción más allá de la sensorialidad pura. Perdida toda ingenuidad y pulcritud ligadas a la práctica sexual, los personajes se divierten, se funden,  se entremezclan, bañados en todo tipo de sustancias viscosas y repugnantes como el vómito, la sangre y la baba alienígena. Evidentemente, Molina no pierde la costumbre de mostrar las flaquezas del ser humano ante la posible satisfacción de sus instintos primarios, unidas siempre al deseo de provocar.

 

     En fin, la poética moliniana es una gran mentira que se atreve a decir la verdad. Necesitado de la libertad de expresión acude a temas devenidos tabú, para armar historias que transgreden los patrones de comportamiento impuestos por la sociedad. Con esa pretensión emprende viaje por caminos no transitados, dejando como resultado una obra nueva, diferente, que surge a partir de una mirada desprejuiciada; al tiempo que arroja frescura, desenfado y una perspectiva de análisis descontaminada de los enfoques caducos y dogmáticos con que ha solido hacerse cine en Cuba.


           Jay Schneider, Steven. Examinando a Molina: una entrevista cándida con el autor underground cubano. En: Miedo sin fronteras, el cine de horror a través del mundo. Editorial FAB Press, Londres, 2003, p.22

 

    Ibid., p.25

    Ibid., p29

    Ibid., p 29

           Goldberg, Ruth. Sexo y muerte  estilo cubano: la  visión oscura de Jorge Molina .En: Steven Jay Schneider. Miedo sin fronteras, el cine de horror a través del mundo. Editorial FAB Press, Londres, 2003, p.14

 

           

 

 

 

Poemas de Alejandra Pizarnik.

Alejandra Pizarnik

Aquí traemos siete poemas de la genial, y única Alejandra Pizarnik. Nació en Buenos Aires, el 29 de Abril de 1936, en una familia de inmigrantes de europa oriental. Estudió filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires y, mas tarde, pintura. Entre 1960 y 1964, Pizarnik vivió en París donde trabajó para la revista “Cuadernos” y algunas editoriales francesas, publicó poemas y críticas en varios diarios, mientras alternaba una vida bohemia, relacionandose con los mas importantes escritores del momento. Tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy, y estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona. Luego de su retorno a Buenos Aires, Pizarnik publicó tres de sus principales volúmenes, “Los trabajos y las noches”, “Extracción de la piedra de locura” y “El infierno musical”, así como su trabajo en prosa “La condesa sangrienta”.  Su profunda sensibilidad la hacen caer en fuertes estados depresivos, marcada por una melancolía y una obseción con la muerte, constantes en toda su obra. El 25 de septiembre de 1972, se suicida con una sobredosis de seconal.

 LA ÚLTIMA INOCENCIA

Partir

en cuerpo y alma

partir.

 

Partir

deshacerse de las miradas

piedras opresoras

que duermen en la garganta.

 

He de partir

no más inercia bajo el sol

no más sangre anonadada

no más fila para morir.

 

He de partir

 

Pero arremete ¡viajera!

 

LA NOCHE

Poco sé de la noche

 pero la noche parece saber de mí,

y más aún, me asiste como si me quisiera,

me cubre la existencia con sus estrellas.

 

Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte.

 

Tal vez la noche es nada

 y las conjeturas sobre ella nada

y los seres que la viven nada.

Tal vez las palabras sean lo único que existe

en el enorme vacío de los siglos

que nos arañan el alma con sus recuerdos.

 

Pero la noche ha de conocer la miseria

que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.

Ella debe arrojar odio a nuestras miradas

sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.

 

Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.

Su lágrima inmensa delira

y grita que algo se fue para siempre.

 

Alguna vez volveremos a ser.

 

A LA ESPERA DE LA OSCURIDAD

 Ese instante que no se olvida

Tan vacío devuelto por las sombras

Tan vacío rechazado por los relojes

Ese pobre instante adoptado por mi ternura

Desnudo desnudo de sangre de alas

Sin ojos para recordar angustias de antaño

Sin labios para recoger el zumo de las violencias

perdidas en el canto de los helados campanarios.

 

Ampáralo niña ciega de alma

Ponle tus cabellos escarchados por el fuego

Abrázalo pequeña estatua de terror.

Señálale el mundo convulsionado a tus pies

A tus pies donde mueren las golondrinas

Tiritantes de pavor frente al futuro

Dile que los suspiros del mar

Humedecen las únicas palabras

Por las que vale vivir.

 

Pero ese instante sudoroso de nada

Acurrucado en la cueva del destino

Sin manos para decir nunca

Sin manos para regalar mariposas

A los niños muertos.

 

SOMBRAS DE LOS DÍAS A VENIR

a Ivonne A. Bordelois

 

Mañana

me vestirán con cenizas al alba,

me llenarán la boca de flores,

Aprenderé a dormir

en la memoria de un muro,

en la respiración

de un animal que sueña.

 

LA JAULA

 Afuera hay sol.

No es más que un sol

pero los hombres lo miran

y después cantan.

 

Yo no sé del sol.

Yo sé de la melodía del ángel

y el sermón caliente

del último viento

Sé gritar hasta el alba

cuando la muerte se posa desnuda

en mi sombra.

 

Yo lloro debajo de mi nombre.

Yo agito pañuelos en la noche

y barcos sedientos de realidad

bailan conmigo.

Yo oculto clavos

para escarnecer a mis sueños enfermos.

 

Afuera hay sol.

Yo me visto de cenizas.

 

EL DESPERTAR

a León Ostrov

 

Señor

La jaula se ha vuelto pájaro

y se ha volado

y mi corazón está loco

porque aúlla a la muerte

y sonríe detrás del viento

a mis delirios

 

Qué haré con el miedo

Qué haré con el miedo

 

Ya no baila la luz en mi sonrisa

ni las estaciones queman palomas en mis ideas

Mis manos se han desnudado

y se han ido donde la muerte

enseña a vivir a los muertos

 

Señor

El aire me castiga el ser

Detrás del aire hay mounstros

que beben de mi sangre

 

Es el desastre

Es la hora del vacío no vacío

Es el instante de poner cerrojo a los labios

oír a los condenados gritar

contemplar a cada uno de mis nombres

ahorcados en la nada.

 

Señor

Tengo veinte años

También mis ojos tienen veinte años

y sin embargo no dicen nada

 

Señor

He consumado mi vida en un instante

La última inocencia estalló

Ahora es nunca o jamás

o simplemente fue

 

¿Còmo no me suicido frente a un espejo

y desaparezco para reaparecer en el mar

donde un gran barco me esperaría

con las luces encendidas?

 

¿Cómo no me extraigo las venas

y hago con ellas una escala

para huir al otro lado de la noche?

 

El principio ha dado a luz el final

Todo continuará igual

Las sonrisas gastadas

El interés interesado

Las preguntas de piedra en piedra

Las gesticulaciones que remedan amor

Todo continuará igual

 

Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo

porque aún no les enseñaron

que ya es demasiado tarde

 

Señor

Arroja los féretros de mi sangre

 

Recuerdo mi niñez

cuando yo era una anciana

Las flores morían en mis manos

porque la danza salvaje de la alegría

les destruía el corazón

 

Recuerdo las negras mañanas de sol

cuando era niña

es decir ayer

es decir hace siglos

 

Señor

La jaula se ha vuelto pájaro

y ha devorado mis esperanzas

 

Señor

La jaula se ha vuelto pájaro

Qué haré con el miedo.

 

EL AUSENTE

I

 

La sangre quiere sentarse

Le han robado su razón de amor.

Ausencia desnuda.

Me deliro, me desplumo.

¿Qué diría el mundo si Dios

lo hubiera abandonado así?

 

II

 

Sin ti

el sol cae como un muerto abandonado

 

Sin ti

me tomo en mis brazos

y me llevo a la vida

a mendigar fervor.

 

 

 

 

Hiroshima mon amour. 1959.

Soy una fanática total de Alain Resnais, uno de mis primeros artículos sobre cine fue el texto ” Inside etnografic” que abordaba aspectos de su cine y la fuerte influencia de este sobre otras cinematografías. Sin duda uno de los mas importantes exponentes de la conocida Novelle vogue francesa.
Aqui les va el inicio de “Hiroshima mon amour” del año 1959. Este filme cambió mi manera de ver la vida, la primera vez que lo vi fue en una olvidada cinemateca del Soho hace ya muchos años y desde entonces cada vez que me enfrento a una secuencia como esta, doy gracias por estar viva.

Adelina Massoli.
Rodeo Drive, 1 de mayo del 2008.

Biografía de Ed Wood.



El 10 de Octubre de 1924 nacía en Poughskeepie (Nueva York) Edward Davis Wood Jr, hijo de padre cartero y madre joyera. Ésta deseaba una hija, así que aliviaba su decepción vistiendo al pequeño con ropa femenina, Ed se acostumbró demasiado.

A los 11 años ya filmaba cortos policíacos en 16mm con sus amigos del barrio. Era un adicto a los seriales de la época y a ver películas, a poder ser Westerns.

Con 17 años se alista en los Marines, corría el año 1942. Wood combatió en varias batallas, las malas lenguas dicen que debajo del uniforme vestía ropa interior femenina. El temor de caer atrapado con lencería le hacía estar más alerta. Perdió parte de su dentadura al golpearse con la culata de un fusil, y después las fiebres tropicales le hicieron volver a casa.

De vuelta a casa decide dedicarse al cine, Era fanático de Orson Wells y tenía en mente llegar tan o mas lejos que el, sueño que obviamente no logró concretar, aunque, al menos se dio el gusto de conocerlo, según cuenta “la historia” en un café. Así que estudia arte dramático y consigue un trabajo para hacer de travestí en un carnaval itinerante. En 1947 por fin llega a Hollywood. Empieza consiguiendo pequeños papeles. Conoce a John Crawford Thomas, y crean juntos la Wood-Thomas Productions, en unas antiguas oficinas alquiladas a la Monogram. Por aquellos días le presentaron a Ray Flin, el cámara de Welles. “Ray es mi esperanza para entrar en el mundo del cine”.

El entusiasmo de Wood les lleva a rodar en tres días un western “Crossroads of Laredo”. Duraba media hora, fue filmado sin sonido y acabó sin añadirse la banda sonora.
Wood abandono a su socio John Crawford y se casó con su primera mujer. En el 48 se embarca en una producción teatral, invirtiendo todo su dinero. La obra, “Casual Company”, escrita dirigida y protagonizada por él, fue un auténtico fracaso. Wood pierde todo su dinero y vuelve a los pequeños papeles, hizo de sheriff en una obra de teatro y de extra en “Baron of Arizona” de Samuel Fuller. Consiguió un trabajo en el departamento de guiones de la Universal, que convinaba con dramáticos para televisión. En el 52 consigue vender su primer guión “The Lawless River”.
Por aquel entonces su travestismo era patente, compartía afición con Tony Curtis con quien intercambiaba ropa de mujer. Su mujer debió encontrarle removiendo entre su vestuario y su relación se empezó a resquebrajar.
En el 53 Wood se separó de su primera esposa y de la Universal, y se fue a vivir a un piso que compartió con Alex Gordon (futuro productor de filmes de Corman, “The day the world ended”). Wood empezó a devorar películas y a soñar con dirigir un largo. Fue entonces cuando conoció casualmente a unas de sus estrellas favoritas, Bela Lugosi. El actor en plena decadencia arruinado y drogadicto entabló amistad con él. También por entonces conoció a Dolores Fuller.

En el 53 el tema de cambio de sexo era noticia a causa de la operación de Christine Jorgensen, y Wood consigue endosarle un proyecto suyo, claramente autobiográfico, a un productor independiente: “Glen or Glenda”. No duda un momento en ofrecerle un papel a Bela, que acepta. La película se rueda rápidamente y se estrena como “I Changed my Sex” o “I Led Two lives”.

A pesar del escaso éxito de su anterio film, Wood consigue que le produzcan su siguiente film: “Jail Bait”. El tema de moda era la violencia juvenil así que la Howco International se hace cargo del film. Wood lo realiza sin demasiado éxito, pero continuaba en la brecha.
En el 55 Wood firma un contrato con la American International Pictures (Productora en que empezó Corman), que le adelanta una parte del presupuesto. Se la gasta rodando las primeras tomas de Lugosi. A partir de entonces empiezan las fiestas de recaudación. “Bride of the Monster” se realiza gracias al dinero que pone un empresario a cambio de que su hijo la protagonice. Es en esta época que la novia del monstruo (Wood), Dolores Fuller se separa de él por sus tendencias. Comercialmente el film tiene éxito, pero los beneficios se van a las arcas de la AIP.
En el 56 vende su segundo guión “The Violent Years”.

En el 56 muere Bela Lugosi, y el plan de Wood de hacerle protagonizar su nuevo proyecto “Plan 9 from Outer Space”. Pero Wood no renuncia y aprovecha material filmado y un doble. A pesar de todo consigue realizar su mejor film, considerado como el peor de la historia. La película no logra distribución hasta el 59, cuando se estrena sin sospechar el éxito que años después tendría.
La nueva novia de Wood, Kathy O’Hara, acepta la bestia que Wood lleva dentro y se casa con él. En el 58 escribe “The Bride and the Beast” para Adrian Weiss. Empieza a rodar “Hellborn” pero el proyecto queda inacabado.
Vuelve con “Night of Ghouls” que se podría considerar una segunda parte de “Bride of the Monster”, con la que comparte escenarios y personajes. El film no consigue distribución hasta que se estreno en vídeo en el 80.
En el 60 rueda “The Sinister Urge” con actores amateur.
En el 63 vende el guión de “Shotgun Wedding”, y en el 65 entra en el mundo del softcore colaborando con A.C. Stephen. Wood pasa diez años sin dirigir escribe ocho guiones para él, incluida “Orgy of Dead” la más conocida, otros tantos para pornos e incluso novelas de bolsillo.
En el 70 la situación económica de Wood empeora, al igual que su alcoholismo (y el de su mujer). Es entonces cuando dirige su primer film en color “Take It Out in Trade” rodada con sus vecinos y montada en casa, un softcore. Después vendrían “Necromania” y “The Only House”, cada vez más subidas de tono. Lo último que rodaría serian filmes educativos en 8mm.

Continuaba escribiendo, pero todo lo que ganaba se lo gastaba en bebida. Se mudo a una barriada de L.A. y cuando no pudo pagar el alquiler acabó en casa de un amigo. Llegó a vender su máquina de escribir para conseguir alcohol. A medida que se alejaba de Hollywood su sueño se perdía. Murió a los 53 años, enfermo por la bebida y totalmente arruinado. Dos años después se le honraba con el título de peor director de todos los tiempos.

Memorias de una familia cubana. Grand Prix Tout Court 2008.

El realizador Yan Vega obtuvo el Gran Premio en el pasado Festival Paris Tout Court 2008 con el filme “Memorias de una familia cubana” (Memories d’une famille cubaine). Yan Vega realizador de origen cubano actualmente radica en París, donde desarrolla una sólida obra de fuerte contenido social. 

Felicitaciones para Yan Vega y el equipo de realización.